El programa Seguridades y Oportunidades —heredero del antiguo Chile Solidario— es la red de protección social que el Estado destina a las familias e individuos en situación de extrema pobreza y vulnerabilidad crítica. No es un beneficio económico único, sino un sistema de acompañamiento social intensivo que conecta a las personas con la red de servicios públicos (salud, educación, vivienda, empleo) y les entrega transferencias económicas directas mientras trabajan su situación con un profesional del Estado.
Subsistemas del programa
Subsistema Seguridades y Oportunidades (familias)
Dirigido a familias en extrema pobreza. Incluye:
- Apoyo psicosocial: un profesional visita el hogar regularmente para trabajar las dimensiones de calidad de vida (salud, educación, empleo, habitabilidad, dinámica familiar)
- Bono de Protección Familiar: transferencia mensual escalonada durante el período de participación (va disminuyendo gradualmente a medida que la familia avanza)
- Acceso preferencial a otros programas sociales: vivienda, empleo, becas
- Duración: hasta 24 meses de acompañamiento intensivo
Subsistema Vínculos (adultos mayores vulnerables)
Para adultos mayores de 65 años en situación de vulnerabilidad severa, especialmente los que viven solos o sin red de apoyo. El programa trabaja el vínculo social y la cobertura de necesidades básicas: regularización de beneficios (pensiones, bonos), salud y conexión con la red de adulto mayor.
Subsistema Calle (personas en situación de calle)
Para personas que viven en la calle o en asentamientos precarios. El trabajo social busca la reinserción habitacional y la conexión con servicios de salud, documentación y empleo.
Abriendo Caminos (hijos de personas privadas de libertad)
Para niños y adolescentes cuyos padres o madres están recluidos en cárceles. El programa apoya el desarrollo infantil y reduce el riesgo de que estos niños reproduzcan trayectorias de vulnerabilidad.
¿Quiénes pueden ingresar?
- Personas y familias en situación de pobreza extrema, que tienen derecho garantizado (artículo 3 de la Ley 20.595)
- Personas de 65 años o más que viven solas o con una persona y están en situación de pobreza (artículo 4)
- Personas mayores de edad en situación de calle (artículo 4)
A diferencia de muchos programas, este no se postula, pero sí exige estar en el Registro Social de Hogares: el Ministerio de Desarrollo Social cruza el RSH con otras bases de datos, identifica a quienes cumplen el perfil y los invita a participar mediante la visita de un profesional.
Beneficios económicos directos
Además del trabajo social, las familias participantes acceden a:
- Bono de Protección Familiar: pago mensual que empieza alto y disminuye progresivamente durante el programa (incentiva la autonomía)
- Ingreso Ético Familiar (IEF): el conjunto de transferencias de la Ley 20.595 para los usuarios del subsistema, como el Bono Base Familiar para quienes están en pobreza extrema y los bonos por Control Niño Sano y por Deber de Asistencia Escolar, que exigen cumplir condiciones de salud y educación
- Bono Logro Escolar: premia un desempeño escolar destacado y alcanza al 30% más vulnerable, esté o no en el programa
Cómo acceder al programa
- Mantén al día tu Registro Social de Hogares: es la puerta de entrada
- Si cumples el perfil, el Ministerio te identifica y un profesional visita tu hogar para invitarte
- Si aceptas, firmas un documento de compromiso (artículo 3 de la Ley 20.595)
- Desde ahí un profesional de apoyo trabaja contigo durante el período del programa
Preguntas frecuentes
¿Chile Solidario y Seguridades y Oportunidades son lo mismo?
Son el mismo sistema de protección, con el nombre oficial actualizado. Chile Solidario fue el nombre original del programa creado en 2002. La Ley 20.595 (2012) lo transformó y amplios en el Sistema Intersectorial de Protección Social, y el programa para familias pasó a llamarse formalmente «Seguridades y Oportunidades». En el lenguaje cotidiano, muchas personas aún lo llaman Chile Solidario.
¿Cuánto tiempo dura el apoyo?
El acompañamiento intensivo dura hasta 24 meses. Después del programa, las familias pueden seguir accediendo a otros beneficios a los que se conectaron durante ese período. La idea es que al término del programa las familias tengan mayor autonomía y estén integradas a la red de servicios públicos.
¿El programa es obligatorio si el municipio te invita?
No. La participación es voluntaria. Si el municipio identifica tu familia y te propone ingresar al programa, puedes aceptar o rechazar. Sin embargo, rechazarlo implica perder los beneficios económicos y el apoyo profesional asociado.
Consulta toda la información sobre asignaciones y beneficios familiares. También te puede interesar el Subsidio Familiar SUF y el Registro Social de Hogares.
